El Compromiso

Author: No hay comentarios Share:

La pedida de mano

Se llama de esta manera al acontecimiento que consiste básicamente en la petición que hace el novio a la novia de ser esposos (aunque no está escrito que no pueda ser al revés… ¡anímense chicas!). Si ella acepta, él le entregará un anillo que según la tradición debe ser de una sola piedra, a ser posible un diamante.

Para llevar a cabo el compromiso existen diversas modalidades. Muchas veces se acostumbra que los padres de la novia brinden una comida o cena para recibir a los padres del novio quienes van a pedir la mano de su hija. Los padres de ambos hablan y se ponen de acuerdo para la celebración de la boda y se fija la fecha para su realización. Es una fiesta formal en la que la familia del novio pide formalmente la mano de la novia y se ofrece un brindis. En esta fiesta tradicionalmente no se llevan regalos, pero si alguno de los invitados desea obsequiar algo a la pareja puede hacerlo.

Otra versión puede ser que en una cena totalmente romántica e íntima el novio le pida a la novia que sea su esposa, le entrega el anillo que simboliza el compromiso que adquieren a partir de ese momento. Los novios se ponen de acuerdo para organizar una reunión posterior con las familias de ambos, para hacer extensiva la decisión que han tomado.

Aunque por lo regular se hacen de esta manera, lo cierto es que este acontecimiento muchas veces se lleva a cabo en los sitios más inesperados.

El anillo

Actualmente existen muchos estilos en el diseño de los anillos que no necesariamente llevan piedras, esto tiene sus variaciones según la época, el lugar y el gusto de los novios. Es recomendable que el estilo del anillo de compromiso haga juego (más o menos sea del mismo estilo) con los de matrimonio, aunque esto no tiene por que ser así.

En las joyerías puedes encontrar tanto el anillo de compromiso como los de matrimonio. El anillo de compromiso significa la intención de cumplir una promesa eterna y un nivel de compromiso real y romántico entre una pareja.

La idea del anillo de compromiso viene de la antigua creencia de que la futura novia debía lucir un anillo en el dedo anular de su mano izquierda porque se creía que este dedo era el único por donde cruzaba una vena que llegaba directamente al corazón.

A pesar de que el anillo no es requisito para oficiar un compromiso, es imperativo encontrar algo que sea atesorado tanto por la novia como por el novio.

Lo más tradicional es que un anillo de compromiso tradicional sea de diamantes y de un tamaño medio que rondará los 0.75 quilates, pero además de tan preciada piedra, hay muchas otras gemas que son igualmente bonitas o incluso más exuberantes u originales y que se pueden considerar también “oficiales”. Entre ellas: el rubí, el zafiro, la esmeralda, la amatista o la perla.

Los antiguos griegos creían que los diamantes eran fragmentos de estrellas caídos del cielo. Algunos de ellos incluso decían que eran lágrimas de los dioses que se condensaban en la tierra.

Se cree que la tradición del diamante proviene de una antigua creencia que sostenía que su centelleo era el del latir del corazón colmado de amor.

Aunque la industria cinematográfica en Hollywood ha contribuido en gran medida a extender el mito de que “un diamante es para siempre”, esto realmente no es cierto, ya que  si calentamos un diamante, éste se carbonizará y se volverá de color negro, llegando incluso a consumirse por completo si el calor es lo suficientemente intenso.

Cómo comprar un diamante

Para comparar o evaluar un diamante los entendidos usan cuatro medidas estándar: corte, quilates, claridad y color.

A grandes rasgos, el corte viene determinado por la forma del diamante y la elección de ésta debe ajustarse a los gustos y estilo de la persona obsequiada. Hay diamantes en forma de corazón, de lágrima, ovalados, con talla esmeralda, princesa, marquesa o brillante redondo.

El peso del diamante es muy importante a la hora del precio final de la gema, ya que rápidamente se eleva a medida que la pieza aumenta su peso en quilates.

Otro de los parámetros para medir la calidad de un diamante es su claridad. Aunque en la mayoría de los casos las pequeñas imperfecciones pueden pasar desapercibidas para el ojo humano, la pureza de éste determinará en gran medida el valor de la gema. Los diamantes perfectos son raros y muy costosos.

En cuanto al color, los más preciados son los de rango incoloro, aunque también es verdad que un diamante con un marcado color amarillo puede alcanzar un mayor valor económico en el mercado. Los llamados diamantes de fantasía, con tonalidades profundas de amarillo, verde, rosado o negro, pueden aportarnos el toque exótico u original que estamos buscando.

Comunicar la decisión

Si ésta es la primera vez que te casas, deberás avisar primero a tus padres. El protocolo permite dos opciones: anunciar tu compromiso en pareja o cada uno por separado a sus propios padres o familia más cercana.

Ahora bien, si eres divorciada y/o ya eres mamá, deberás avisar lo más pronto posible, tanto a tu ex esposo como a tus hijos, ya que muchas cosas cambiarán después de que te vuelvas a comprometer. En el caso de estos últimos, te recomiendo propiciar el momento para el encuentro, escucharlos y darles un tiempo para que asimilen la noticia. Es muy importante que trates de involucrarlos en la ceremonia ya que de esta forma ellos se sentirán tomados en cuenta dentro de las relaciones de la nueva familia.

Una vez anunciada la noticia comenzará el proceso de la pedida de mano. La etiqueta marca que deben ser los padres de él quienes llamen a los padres de la novia para fijar la fecha de la pedida. Por lo regular estas reuniones son por la noche ya que se acostumbra ofrecer una cena en honor de los futuros cónyuges.

Tus padres deberán establecer si desean que la pedida sea en su casa o en un restaurante. Sin embargo, la tradición marca que este festejo debe ser en casa de la novia y que es ella misma quien debe cocinar.

Ese día, el novio deberá enviar un arreglo floral o un regalo a casa de la novia para celebrar la ocasión. Aun cuando se trata de una reunión familiar, todos deberán vestir formalmente. Una vez que los invitados llegan a la casa de la novia o al restaurante se recomienda iniciar con algún aperitivo, el cual servirá además para calmar los nervios.

La celebración

Si los respectivos padres se van a conocer por primera vez en esta celebración, se deberán hacer las respectivas presentaciones y, en este caso, les corresponde a los novios iniciar la conversación.

Después de la primera hora y antes de comenzar a cenar, el padre de él (o alguno de sus hermanos si la madre es viuda) deberá hacer formalmente la pedida de la mano de la novia.

¿Cuáles son las palabras que deberá decir? Eso debe nacer espontáneamente de su corazón. Con sus propias palabras y sentir personal deberá “pedir la mano” de la novia para su hijo.

Posteriormente, el padre de la novia (o su madre si es viuda o divorciada) debe “contestar la pedida”. Una vez que “la mano está dada” el novio y demás familiares pueden tomar la palabra si así lo desean.

La tradición, o más bien el protocolo, marca que el novio debe de entregar el anillo de compromiso en ese momento. Sin embargo, hoy en día primero se acostumbra dar el anillo por sorpresa y después se realiza la pedida.

La novia  puede darle algún regalo al novio para celebrar la ocasión. Éste puede ser algo que desees que use el día de la boda, como una corbata o unos gemelos, un reloj, etc.

Finalmente, se puede hacer un brindis en honor de los comprometidos antes de comenzar a cenar.

Previous Article

Cómo usar los cubiertos

Next Article

Los cubiertos en la mesa

Le puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *