Colocación de invitados

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Los ritos y las tradiciones han servido desde hace años para manifestar el amor y el compromiso en una pareja. Existen varios parámetros protocolarios que se llevan a cabo desde antaño para este tipo de celebraciones.

La comitiva de una boda religiosa comienza con la ubicación del coche nupcial. Dos son los coches utilizados en estas ceremonias para situar a los protagonistas de esta celebración. En uno de ellos, llega el novio acompañado por la madrina, colocada a la derecha del novio en la parte trasera del vehiculo y en diagonal al conductor.

Coche de boda

Este es el lugar de mayor precedencia, que por cortesía del novio se lo debe ceder a la madrina.

En un segundo coche llegará la novia acompañada por el padrino. En este caso el lugar de mayor precedencia lo ocupará la novia. Ésta será la primera en subir al vehiculo y la última en bajar de él, siempre ayudada por el padrino a la entrada y por su ya marido en la salida de la iglesia. El cortejo nupcial está compuesto por todas las personas que acompañan a la entrada y salida de los novios: padrinos, testigos, damas de honor, pajes o niños de arras.

Los primeros en llegar al lugar de la celebración deben ser el novio y la madrina, que son los que dan la bienvenida a los demás invitados al enlace.

Los primeros en entrar al templo deben ser los familiares de los novios y los amigos. A continuación deben hacer su entrada la madrina y el novio. Ambos deben esperar la llegada de la novia en el altar de la iglesia. Lo mismo ocurre con los invitados que deben aguardar en el interior del templo.

Se deben reservar los asientos más cercanos para los familiares más allegados.

En la iglesia

Los familiares del novio deben ocupar los bancos de la derecha y los de la novia los de la izquierda (visto desde la entrada de la Iglesia). Lo mismo ocurre con los testigos de cada uno, que se deben situar en su lado correspondiente (si van por la novia a la izquierda y si van por el novio a la derecha).

El padre del novio y la madre de la novia, en el caso de que sus cónyuges sean los padrinos, estarán situados en un lugar preferente.
Tras la entrada del novio y la madrina, ella cogida de su brazo derecho, estos se han de situar a la derecha del altar, ella a la izquierda y el novio a la derecha.

En el momento en el que la novia acceda al templo acompañada por el padrino, el cual sitúa a la izquierda de la novia mientras llegan al altar, donde el padrino entregará a la novia.

Con ella van los pajes y damas de honor. Los pajes delante y las damas de honor detrás de la novia. Hay autores que afirman que los pajes deben ir detrás de la novia, pero ya que ella es la figura central y protagonista, ella debe cerrar el desfile. Solo irán detrás las damas de honor para cuidar el vestido.

Boda Años 40Lo ideal es que el número de pajes sean dos.

La dama de honor actuará como confidente de la novia durante la planificación de la boda así como asesora de ella, además también será una persona de referencia el día de la boda.

La colocación en el altar, mirando hacia este, será de izquierda a derecha, es decir: madrina, novia, novio y padrino.

De esta manera, la novia entra a la iglesia y se coloca en el mismo lado que sus invitados y al novio le ocurre lo mismo, a la derecha tiene a sus convidados.

Esta es la forma más tradicional, pero existen otras igual de correctas, como situar a los novios solos frente al altar y a los padrinos junto con sus cónyuges en un segundo plano, ya sea en un lateral del altar o detrás de los novios.

Una vez concluida la ceremonia y convertidos en marido y mujer, los novios saldrán por el pasillo central de la iglesia hasta el atrio, arropados por un cortejo en el orden siguiente:

1. Novios: ella a la derecha del novio.

2. Pajes y damas de honor.

3. Padrinos. La madrina a la derecha.

4. Madre de la novia con el padre del novio.

5. Demás invitados.

Una costumbre muy extendida es recibir a los novios a la salida del templo con una lluvia de arroz, pétalos de flores e incluso legumbres secas. Esta tradición viene de antaño y simboliza el deseo de una abundante descendencia para la pareja.

Una vez finalizada la ceremonial, los novios abandonarán juntos el templo y subirán al coche que utilizó la novia para llegar. El novio a la izquierda, detrás del conductor y la novia a la derecha.

Es costumbre decorar los coches con arreglos florales de una forma discreta, con colores claros, predominando el blanco.

No obstante, el protocolo en las bodas se podría afirmar que no existe una norma fija e inflexible en la organización de una boda ya que se deben tener en cuenta muchos parámetros, desde el tamaño de la iglesia o del altar, hasta el estado civil de los padres de los novios, etc. Todo esto hace que modifiquemos ciertos detalles para facilitar el desarrollo del acto.

Texto: Elena Villalba
Experta en Protocolo.
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